Paso 1. Infusiona la lavanda
Mezcla las flores de lavanda con el agua fría y el azúcar invertido y deja infusionar 12 horas en la nevera. Filtra para obtener una esencia limpia y aromática.

Gastro Botanical · Capítulo I · Primeros contactos
Lavanda · Lavandula angustifolia
Hidrolato e infusión en frío | Velos de menta y daikon | Aceite de sésamo tostado
Láminas finísimas de daikon con un velo de gel de menta, pintadas con aceite de sésamo tostado y perfumadas desde el fondo del plato con una infusión fría de lavanda.
Mezcla las flores de lavanda con el agua fría y el azúcar invertido y deja infusionar 12 horas en la nevera. Filtra para obtener una esencia limpia y aromática.
Lamina el daikon muy fino, a 0,5 mm, con una mandolina, y recórtalo en cuadrados precisos de 3 × 3 cm o en otras formas geométricas.
Tritura menta fresca con agua, añade el gelificante y lleva a hervir. Extiende la mezcla en una bandeja, deja que se enfríe y recorta láminas finas del tamaño del daikon.
Superpón una lámina de gel de menta sobre cada lámina de daikon. Pinta el velo con un pincel fino y un poco de aceite de sésamo tostado y añade una pizca de flor de sal.
Coloca los velos en el fondo del plato, ligeramente doblados. Añade una cucharada del rocío de lavanda alrededor o por debajo, unas gotas de hidrolato si quieres reforzar el aroma y alguna flor de lavanda fresca.